Aspectos importantes en la liquidación del contrato laboral

A un porcentaje muy alto de los trabajadores nos interesa mucho conocer de primera mano todos los puntos que se deben tener en cuenta cuando finaliza un contrato laboral, ya que esto puede ayudarnos en más de una ocasión a lo largo de nuestra vida laboral. Cuando termina un contrato laboral de forma procedente o improcedente hay que liquidar una serie de cuantías que vamos a detallar a continuación.

Un contrato de trabajo puede llegar a su fin por diversos motivos: puede producirse por la finalización del período contractual, por una jubilación o simplemente porque una de las partes o bien ambas decidan poner fin a su relación laboral, en este último caso es donde tienen lugar los despidos siendo a su vez de dos tipos: procedentes e improcedentes. Es un despido procedente aquel en el que se alegan motivos para el despido tales como el incumplimiento de alguna norma impuesta por el empleador, por ejemplo. En el caso de un despido improcedente no se alega motivo alguno contra el empleado que lleve al fin de su contrato sino razones internas de la empresa o del departamento que derivan en la finalización de la relación laboral. Esta es una de las casuísticas en la que más atención debemos poner a todas las liquidaciones pertinentes.

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¿Cuáles son las liquidaciones cuando finaliza el contrato de trabajo?

Cuando la relación laboral llega a su fin el empleador debe liquidar todos los conceptos procedentes al empleado quedando así libre de cualquier obligación para con él o ella. Los conceptos que cabe mencionar en estos casos son, por supuesto el salario, las indemnizaciones en el caso de que procedan, el aporte a la seguridad social, la cuantía destinada a prestaciones sociales y aportes para-fiscales, que son contribuciones que cuentan con obligatoriedad por parte de los empleadores, que se determinan en función de la nómina de cada trabajador y que, además, son destinados a fines sociales tales como cajas de compensación familiar.

Existe un documento de liquidaciones en el que el empleador indicará todos los conceptos así como la cuantía total de estos que se compromete a pagar al empleado por una vía concreta, ya sea un cheque o una transferencia. Ambas partes deben firmar este documento quedando de mutuo acuerdo en los conceptos y cantidades y liberándose de obligaciones tras el pago correspondiente.

Indemnización por despido improcedente

Cuando se produce un despido improcedente y el contrato que va a finalizar es de carácter temporal, la indemnización se calcula en base al tiempo restante que queda hasta la finalización natural del contrato en la fecha que estaba prevista. En este caso, se calcularían los salarios que quedaban hasta la finalización del contrato y esta cifra resultante sería la indemnización adeudada.

En el caso del contrato indefinido, el cálculo de la indemnización es algo más complejo. Lo primero que debemos tener en cuenta es la cantidad anual que suma el salario del trabajador, quedando así clasificados en: aquellos cuyo salario es inferior a diez salarios mínimos mensuales dictados por la normativa y aquellos cuyo salario es superior a diez salarios mínimos mensuales previstos en la normativa. En el primero de los casos posibles la indemnización devengada sería igual a treinta días de salario si el empleado ha estado trabajando en la empresa por un tiempo inferior al período de un año, o bien, si el trabajador ha estado ejerciendo sus labores en la empresa por tiempo superior a un año la indemnización se calcularía de la siguiente manera: habría que sumar al salario de treinta días veinte días adicionales por cada año trabajado siempre posteriores al primer año en la empresa.  En caso de que el trabajador tenga establecido un salario superior a diez salarios mínimos mensuales previstos en la normativa, la indemnización será de veinte días de salario siempre que el trabajador no haya superado el primer año de contratación en la empresa. Si hubiera superado el primer año, entonces la suma de la indemnización ascendería a veinte días de salario más otros quince días por cada año trabajado posterior al primer año del empleado en la empresa.

Veamos el siguiente ejemplo:

Un trabajador que lleva contratado dos años en una empresa con un contrato de carácter indefinido, cada día trabajado asciende a un total de 55 euros y su salario es superior a diez salarios mínimos mensuales contemplados por la ley.  Este empleado resulta ser despedido sin motivos, es decir, de forma improcedente y derivado de ello percibirá una indemnización por un valor de  1.925 euros, a continuación detallamos el cálculo:

  • 20 días de salario a 55 euros el día suman un total de 1.100€
  • 15 días de salario a 55 euros el día suman un total de 825€

1.100 + 825 = 1.925 euros

Es importante que cada trabajador a término de su contrato laboral realice un cálculo estimado de la cuantía que supondrá el total de las liquidaciones pertinentes, ya que en todo caso se podría reclamar a la empresa empleadora cualquier concepto que no haya previsto en sus liquidaciones.

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